El otro día celebrábamos el Día Mundial de la Salud Mental, un recordatorio necesario de que el bienestar no solo se mide por lo que hacemos, sino por cómo nos sentimos mientras lo hacemos.
Hoy quiero hablar de un concepto que cada vez escuchamos más: el burnout.
Aunque parezca una palabra nueva, describe algo muy antiguo: ese agotamiento físico y mental que aparece cuando hemos dado demasiado, cuando la motivación ya no alcanza y el cuerpo —o la mente— dicen basta.
Y lo curioso es que no siempre aparece cuando odiamos lo que hacemos. Muchas veces ocurre justo al contrario: cuando nos apasiona tanto nuestro trabajo que nos cuesta poner límites.
En el entorno del marketing digital, este agotamiento es especialmente común. Vivimos en un mundo donde todo cambia a gran velocidad: nuevas tendencias, algoritmos, estrategias, métricas, contenido constante…
Y sentimos que si paramos, nos quedamos atrás.
Pero la realidad es otra: el descanso también forma parte de una estrategia efectiva.
Cuando trabajamos desde el cansancio, los resultados se resienten: los mensajes pierden claridad, la creatividad se apaga y la conexión con nuestro público se vuelve más superficial.
No podemos dar lo mejor de nosotros si estamos agotados.
Por eso, encontrar un equilibrio entre el trabajo y la vida personal no es un lujo, es una necesidad.
Parar no es rendirse, es escucharse. Es darse el espacio para volver a empezar desde otro punto, con la mente más clara y la energía renovada.
Aprender a reconocer ese límite —ese momento en el que ya no disfrutamos, en el que todo cuesta más— es fundamental.
Porque cuando nos permitimos parar, también nos permitimos crear mejor, con más intención, con más calma y con más sentido.
En marketing, como en la vida, no se trata de estar presentes todo el tiempo, sino de estar presentes de verdad.
Así que si sientes que estás cansado o bloqueado, date permiso para respirar.
El algoritmo puede esperar.
Tu bienestar, no.
¿Alguna vez te has sentido así?
Cuéntame en los comentarios si has pasado por un momento de burnout o si crees que este tema está sobrevalorado. Me encantará leerte.
Suscríbete (¡y recibe la entrada de la semana que viene directamente en tu bandeja de entrada!).
Gracias.
Kate.

